
Hace poco, escribí un mensaje, lo enrosqué o codifique en unos y ceros y metido en una botella con forma de blog lo envié al inmenso océano que es Internet.
Pensé que éste se había perdido entre el oleaje, o bien que se habría hundido en el fondo sin posibilidad de ser arrastrado por las corrientes sociales hasta alcanzar alguna costa en la que alguién pudiera encontrarlo. Y entonces decidí escribir más mensajes y enviarlos con mayor frecuencia.
Enfrascada en esta tarea, me di cuenta que mientras mis botellas en forma de blog iban sin remite, empezaban a llegarme respuestas en cuyos sobres y botellas iba mi nombre. Emocionada y asombrada seguí escribiendo, y encontré durante mi cruzada diferentes barcos con patrones que me permitían enviar mis mensajes en paquetes dirigidos a destinos más concretos.
Así, poco a poco, comencé a crearme una red de distribución con la capacidad suficiente para transmitir mis mensajes a muchos puntos del globo, y pude disfrutar del maravilloso mundo de la comunicación multidireccional. Las múltiples vías que se abrieron, se transformaron rápidamente en canales de conversación, en líneas que me unían con otras personas situadas en otros lugares y que fueron conformando una red sobre la cual mis botellas rara vez se hundian en la profundidad del oceano, sino que iban viajando de punto a punto hasta llegar a un destino.
Me di cuenta además, que en cada puerto o playa virtuales en los que alguno de mis mensajes paraba para ser leido y en las mejores ocasiones reenviado, la calidad de mensaje inicial mejoraba al ser completado con mensajes de cada uno de los destinatarios, y cuando se valoraba éste en su totalidad, su capacidad comunicativa había crecido exponencialmente, había ganado relevancia e incluso ayudaba a otras personas al recibir formas de ver las cosas que hasta el momento no se habían planteado. Y lo mejor es que las respuestas a esos mensajes hacían que a mi me ocurriera lo mismo, y me enriquecían al aportarme nuevos puntos de vista. Asi que todos ganábamos.
En una ocasión, uno de los patrones del barco más importante que distribuía mi producto, mi marca personal, me invito a un crucero en el que concería a muchas de las personas que colaboraban en la difusión de mi mensaje, y durante el mismo, pude trabajar en fortalecer algunos de los lazos que mejoraban sustancialmente aquello que yo hacía, y que lo dotaban de un sentido que hasta entonces no había sido capaz de ver.
Asi, dentro de la gran red que se había formado gracias a todos los que habían ido sumandose a la cadena de trasmisión de la información que yo creaba, encontré nucleos de colaboración más fuertes y sólidos con los que comencé a trabajar en equipo en la materialización de un mensaje en el que todos creíamos.
Hoy, lo que empezó como un hobbie se ha convertido en una forma de trabajo. Sigo en el mismo punto en el que empecé; en mi casa con forma de playa desde la que envíe el primer mensaje en una botella con forma de blog. Pero ahora, no estoy sola, sino que a mi alrededor se estructura una nutrida red de contactos, que permiten que cada idea o proyecto que surja se esboce rapidamente gracias a la colaboración de todos ellos y de sus acciones. Mis mensajes personales y profesionales se difunden con mayor celeridad, y la multidisciplinaridad de las personas que estan en mi red hace que encuentre colaboradores en cada área en la que decido adentrarme, algo que antes era imposible.
Gracias a las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, y a los entornos sociales, he entendido que un mensaje no es nada si nadie lo recibe, o si quien lo recibe no puede entenderlo y aqui es dónde las personas se vuelven indispensables en cualquier tipo de comunicación.
La tecnología no existiría sin las personas que le dan vida, y sus logros, lo son por las personas que hacen posible que el termino "red" tenga sentido.




3 comentarios:
Estupendo blog. Enhorabuena, lo acabo de conocer por el comentario que dejaste en el mío.
Un saludo,
Javier Ortego
Pues entonces somos dos los sorprendidos, porque yo te he descubierto recientemente, y me entusiasma tu blog y los contenidos que generas!
Me siento halagada, gracias por pasarte y comentar, espero que vuelvas! :)
Una de tus botellas acaba de llegar a mi puerto... De una recomendación llegué a tu blog y tras ida y vuelta.. acabé en este bonito post.
Me alegro mucho que hayas conseguido poder desde casa llevar estos mensajes que se comunican por esta gran red.
Me encanta tu descripción de "Una Tourism Revolution Worker convencida"
Encantada de seguirte!
Isa
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