
Tengo una, a mis ojos, interesante tendencia a mimetizarme con determinadas personas que a lo largo de mi vida se cruzan en mi camino y que por uno u otro motivo me resultan interesantes. Esta capacidad, me ha traido varios problemas, sobre todo durante la adolescencia, cuando se supone que nuestra personalidad se esta construyendo y su correcta definición marcará el resto de nuestras vidas, ya que me hacía cambiar de gustos, intereses e inquietudes con frecuencia, con los consecuentes cambios de expectativas y la inseguridad sobre quien era yo realmente, qué quería o esperaba de la vida o qué era capaz de hacer.
Ahora, con el tiempo, he aprendido o entendido, que esto, lejos de ser un handicap personal, ha propiciado que mi mente no haya dejado nunca de intentar adaptarse, de meterse en la de los demás para saber qué se ve y qué se siente desde otra perspectiva y para aprender de esa visión diferente a la mía, en definitiva, me ha permitido evolucionar a lo que soy ahora con la seguridad de que lo que soy ahora no es lo que seré mañana.
Antes, pensaba que esto nos ocurría a todos, que incluso la gente se ponía en mi piel para enteder qué pensaba, qué me pasaba, o cómo entendía yo las cosas. Pero la realidad es que esto no es así. Y no lo es desde que la vida existe y desde que las especies han tenido la oportunidad de evolucionar a través de la observación de los hábitos exitosos de otras especies.
Dicen que aquellos animales que están más en contacto con el ser humano, han desarrollado una inteligencia mayor, y quizá sea porque vivir en su mismo entorno, haya hecho que en cierto modo su cerebro se haya adaptado a entender situaciones a las que de otra forma no hubieran tenido que enfrentarse, y es que el tener que afrontar nuevos retos, y superarlos con éxito, hace que nunca dejemos de aprender y por tanto, de mejorar.
Supongo que esta necesidad, viene dada por una incesante sensación de que por muy bien que se hagan las cosas, siempre se pueden hacer mejor...quizá sea un exceso de perfeccionismo, pero lo que está claro es que sólo planteandose que no tenemos la verdad abosluta, que hay personas que viven la vida de otra forma, o que consiguen cosas que a ti te parecían impensables, e intentando replicar su comportamiento, y entenderlo, podemos superarnos a nosotros mismos y sobre todo, tener esa sensación de continua reinvención, que por lo menos a mi, me hace sentirme viva.
Los unicos limites que existen nos lo ponemos nosotros, y este comportamiento, totalmente humano, lo trasladamos a todo lo que hacemos en nuestra vida. A nuestras relaciones con los demás, a nuestro trabajo, a nuestro modo de vivir en familia...Escuchar, empatizar, son rasgos que alabamos cuando los vemos en otras personas, pero que al no ser comunes a todos, si no los encontramos en nosotros mismos de una forma natural, no nos molestamos en potenciar, ya que nos supone un trabajo que no nos apetece hacer....aunque quizá la necesidad de aplicarlo a la vida de todos algún día lo convierta en una capacidad adquirida por la necesidad de adaptarse al medio que nos rodea y que si no nos excluirá de él.
Si extrapolamos esto al mundo empresarial, y partimos de la base de que todas las empresas estan dirigidas y operadas por personas, podemos entender por qué hay empresas que evolucionan, que se adaptan al medio, que miran más alla de la puerta de sus oficinas e intentan ponerse en la piel de su compentencia y aprender de ella, que escuchan a sus empleados y a sus clientes....y que por tanto triunfan, y podemos entender también por qué hay empresas que a pesar de que su entorno llame a sus puertas para concertar una cita en la que comentarles que las cosas estan cambiando, prefieren hacer oidos sordos y sobrevivir de puertas para adentro, haciendose cada vez más invisibles para el mercado y para el mundo y enfrascados en modelos de negocio que solo tienen un sentido en esas cabezas de sus dirigentes en las que no cabe nada mas, y que por eso no pueden sentir la necesidad de buscar nada más.
No hay peor cosa que creerse que hemos llegado al culmen de algo. Ya sea al culmen de la perfección en nuestras vidas, del exito empresarial, o del conocimiento, porque esta es la mayor mentira que nos podemos contar a nosotros mismos. Podemos vivir engañados, eso si, pero mientras tanto otros seguiran evolucionando, y probablemente terminemos por extinguir nuestra pequeña especie.
A mi me pasará igual, es un hecho que voy a morir algun dia, pero se que hasta el mismo día de mi muerte, estaré intentando hacer las cosas mejor, e incluso puede que ese dia, me ponga en la piel de quien ya lo haya hecho antes. Hay que estar en todo.
;)
Pau
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NeoGaboX (flickr)